martes, 18 de mayo de 2010

TIROIDES


Es común escuchar a las mujeres quejarse de problemas de la tiroides. Algunas dicen que han subido de peso por la tiroides, y otras dicen que han perdido peso por la misma causa. ¿Es posible? ¡Sí! Sigue leyendo para que entiendas por qué esta glándula puede causar efectos tan contrarios en las mujeres.




Para comenzar, es necesario saber qué es la tiroides. Es una glándula que se encuentra ubicada en el cuello y que produce hormonas para regular tu metabolismo. Es decir, la tiroides, entre sus funciones, regula la manera en que asimilamos los alimentos que consumimos para obtener sus nutrientes y la energía que necesita el cuerpo.



Cuando tienes problemas con la tiroides, el metabolismo se altera y por eso puede hacerte adelgazar o engordar. Pero todo depende de cómo se afecta, pues puede suceder de dos maneras diferentes.



Hipotiroidismo



Así se llama cuando la glándula tiroides produce menos hormonas de lo normal. El prefijo “hipo” viene del griego que se refiere a bajo o insuficiente. Cuando se tiene hipotiroidismo, tu metabolismo también se vuelve lento y no procesa los alimentos como debería pues le falta energía. Aunque generalmente puede no haber síntomas al principio, algunos que pueden aparecer con el tiempo dependiendo de la severidad incluyen:



  • Aumento de peso

  • No se tiene suficiente energía y cansancio

  • Se siente más frío de lo normal

  • Mala memoria y depresión

  • Estreñimiento

  • Periodos menstruales más fuertes de lo normal

  • Retención de líquidos

  • Piel seca

  • Ronquera

  • Elevación de los niveles de colesterol en la sangre

  • Dolor y debilidad en los músculos

Hipertiroidismo



Por el contrario, cuando la tiroides se vuelve hiperactiva, produce más hormonas de las necesarias y acelera tu metabolismo. Eso te puede producir los siguientes efectos:



Procesas demasiado rápido los alimentos y tus reservas de energía, y puedes bajar de peso a pesar de que tu apetito aumenta

  • Se acelera tu frecuencia cardiaca (taquicardia) o se vuelve irregular (arritmia)

  • Nervios, ansiedad, temblor en las manos y problemas para dormir

  • Tu temperatura corporal aumenta levemente, sudas y te vuelves sensible al calor

  • Cambios en tu periodo menstrual

  • Cambios en tu digestión y el movimiento de tus intestinos. Podrías desarrollar diarrea

  • La glándula tiroides puede agradarse y algunas veces se puede ver como hinchazón en tu cuello

Los síntomas del hipertiroidismo y del hipotiroidismo pueden fácilmente confundirse con otros problemas de salud o muchas veces son tan leves que no se sienten. Pero, tan pronto notes cualquier cambio, es importante visitar a tu médico, de preferencia a un endocrinólogo, que es el especialista en las hormonas. El ignorar los problemas de la tiroides puede hacer que se vuelvan graves.



Cuando los problemas en tu tiroides son leves, éstos se pueden tratar fácilmente con medicamentos para regularla. Pero si la tiroides te está afectando seriamente, especialmente por hipertiroidismo, tu médico podría considerar la terapia con yodo radioactivo. Hoy en día es raro que se requiera cirugía.



Espero que esta información te haya ayudado. Ahora puedes comprender cuando te hablen de los problemas de tiroides y estar alerta si te suceden a ti.



Por cierto que una vez que se inicia el tratamiento, cuando los niveles de las hormonas tiroideas se mantienen dentro de límites normales, aunque se tenga el diagnostico de hipotiroidismo o hipertiroidismo, si se continúa con problemas de peso, ya no es por la tiroides.